La Inercia es la historia de tres amigos que descubrieron la llave de la felicidad, la fórmula del éxito y la teoría del todo. En lugar de montar un gran revuelo y compartirlo con el mundo, decidieron hacer una web de música.

La Inercia nace como espacio en el que escribir sobre música y lo que le rodea como dé la gana y siempre por placer, y mientras se mantenga en esos términos sus creadores la consideran un éxito. Lo cual no deja de ser un triste consuelo ante las pocas visitas que recibe. De todos modos, aquí tienen un bonito manifiesto en el que se desglosa el ideario de la máquina con rigor científico.

En La Inercia encontrarán crónicas, entrevistas y, sobre todo, artículos, textos más o menos literarios y más o menos centrados. También se expande en lo multimedia con bonitas ilustraciones, ilustrativos vídeos y un podcast que es la alegría.

Los tres muertos de hambre que vierten sus letras y miserias aquí son:

· Víctor Navarro Remesal (Guadalajara, 1983) es autor de ‘Oficina de recuerdos perdidos‘ (Silva Editorial, 2009), investigador en videojuegos y comunicador audiovisual. Su verdaderas vocaciones son viajar y el sexo y tiene como referentes a varios grandes vividores, en positivo. Vaga bastante por internet y lleva varias webs detrás, aunque La Inercia es uno de los pocos éxitos en su vacía vida. Más en VictorNavarroRemesal.com.

· Raúl Cosano (Tarragona, 1983) es periodista. Trabaja en el Diari de Tarragona y colabora para diferentes medios como crítico musical. Ha sacado a sus amigos más de una vez en vanos reportajes de corte costumbrista y social para salir del paso y considera el punto alto de su carrera una crónica accidental sobre colombismo. Hace mucha risa, aunque jamás reconocerá que le roba los sketches a Especialistas Secundarios y el Ortega.

· Adrián Muñoz (Tarragona, 1983) es periodista. Trabaja en el diario online Tarragona21.com, donde le salen unos artículos de sexo rebuenos. Ha pasado por tantos medios que ya le sale algún entero y ha estudiado dos veces en Italia sin quemar nada. Se sabe alguna frase en latín y cuando se emborracha grita mucho. Tiene el honor de haber iniciado la línea de pensamiento que llevó al nombre de la web.

También está por ahí Enrique Canovaca (Tarragona, 1983), el Cuarto Inercio, pero el consenso del resto de miembros es que aún no se ha ganado su estatus y, por lo tanto, debe permanecer en la sombra y alimentarse de mendrugos de pan mojados hasta nueva orden.

Por supuesto, todos estos farsantes defienden que sus opiniones son suyas, que su trabajo les ha costado elaborarlas, y que los textos y las ilustraciones que han hecho con sus manos les pertenecen, pero el resto no. Y están súper de acuerdo con la Ley de Protección de Datos y el control de natalidad.

De los creadores de La Inercia...