Consumista inadaptado

Publicado por withor en 11/enero/2010

Ojalá pudiera, pero no lo consigo. Lo estoy intentando, pero sin éxito. Tras cada pequeño avance, vuelvo a retroceder, y cada vez con más fuerza. Lo reconozco: ahora mismo, lo estoy haciendo. Es, simplemente, superior a mí. No puedo evitarlo. No puedo dejar de escuchar el disco de Vampire Weekend.

Y no es la primera vez. Antes me pasó con el de Animal Collective, antes con Manel, antes con Cut Copy… Es, simplemente, mi manera de consumir música.

Cundo algo me gusta, lo cojo y no lo suelto, hasta que lo destrozo. Lo agarro con tanta fuerza que acaba feneciendo, ahogado. Pero… ¿es esta la opción correcta?

Retrocedamos en el tiempo. Mi manera ‘destroyer’ de escuchar música, de disfrutar hasta matarla, no es nueva. Ya empezó con el primer disco que compré, el mítico (todos tenemos un pasado) ‘Energia positiva’ (reconozco que pensaba que el nombre era ‘Dimensión divertida’), de uno de los pocos genios de la música que ha parido Tarragona, Paco Pil (que tampoco tiene calle propia. Todavía).

Aunque parezca imposible, la música era aún peor que la portada

Aunque parezca imposible, la música era aún peor que la portada

Recuerdo escuchar cientos de veces aquella cinta, hasta rallarla (topicazo!). En aquel momento, en cambio, y a riesgo de sonar senil, los tiempos eran distintos. No era tan fácil conseguir tal o cual disco. No era fácil descubrir grupos nuevos a diario. Por eso, cualquier cinta que caía en mis manos estaba condenada a morir en mi radiocasete de puro desgaste. No podía elegir. No había otras opciones. Y todos estábamos igual.

El internete, Kazaa, Napster y su evolución natural, Spotify (recordad, sólo los más fuertes sobreviven) cambiaron la percepción del mundo, del universo y, a la vez, las vertientes de consumismo musical. Con toda la música del mundo a golpe de click, era estúpido escuchar una y otra vez el mismo disco. Cada vez que escuchas un grupo, estás dejando por descubrir otro, quizás igual de bueno. Escuchar muchas veces lo mismo no es, definitivamente, nada cool hoy en día.

Pero oigan, yo sigo con lo mío. Me gusta mi manera de escuchar música. Me gusta degastar las canciones. Disfrutar de una canción, exprimirla al máximo, hasta llegar al punto de odiarla por sobreexposición en mi cerebro. Soy un inadaptado, y no me importa. Cierto es que se puede dejar en reposo durante un tiempo y luego recuperarlo, pero entonces, sinceramente, no es lo mismo.

Algunos dirán que las cosas buenas hay que racionarlas, porque si no acaban cansando. Quizás tengan razón. Otros dirán que acabar hastiado de algo que amas por no saber controlarlo no es una opción coherente. Oye, pues sí. Y otros (los últimos) dirán que llevar 268 escuchas del disco de Vampire Weekend en apenas cinco días no es sólo no disfrutar de la música, sino que además es insano e incluso estúpido. Pues vale tío.

Yo sigo a lo mío. Escribo este artículo escuchando a los Vampire. Y no puedo evitar pensar que este exterminio del cancionero que hago es, sin duda, la opción más lógica. A mí, por lo menos, me hace disfrutar. Aunque reconozco que, en este mismo momento, estoy empezando a cansarme de escuchar a los putos Vampire…  ¡Que pase el siguiente!

withor

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8 comentarios to “Consumista inadaptado”

  1. Buen tema y muy tuyo, tu “mejor grupo de la historia de la semana” ;)

  2. Raúl dice:

    A veces pienso en eso yo también y aunque no soy tan incisivo así a corto plazo como tú, sí creo que me gusta la música más en intensidad que en extensidad. Es decir, que me mola profundizar en mis filias, quizás demasiado, y a veces me siento mal porque digo: joder, estoy perdiendo la oportunidad de escuchar a otra gente.
    Yo siempre voy volviendo de vez en cuando a lo que escuchaba hace meses, por ejemplo. De todas formas, mejor escuchar así a saco, que no ir picoteando de aquí y allá, intentando asimilar discografías enteras, porque eso no sirve para nada. Mejor se disfruta con tu método.
    No te sientas mal por ello; la culpa de todo la tiene Paco Pil,

    Te pasó también con The Horrors?

  3. withor dice:

    V, la verdad es que el tema es muy mio. Aunque viniendo de una persona que tiene a damian rice, con mas de 1500 escuchas, teniendo solo dos discos, me imagino que tambien eres de los mios…

    Raul, pues me alegra saber que tambien estas metido en esto… la clave es saber recuperar, aunque ya te digo, nunca vuelve a ser lo mismo. Con the horrors me paso lo mismo, pero aun los sigo escuchando con cierta asiduidad

    PD: Perdon por los acentos. Problemas informaticos

    • Alguien que pasaba por aquí... dice:

      Trastorno obsesivo-compulsivo. Esto es exactamente lo que define tu forma de escuchar música ;) se podria llegar a tratar con farmacos o mucho yoga.
      Como llegaste a este estado, esta claro, Paco Pil podría ser el detonante de todo este desbarajuste neuronal, maldita ruta del ‘bacalao’. Withor, tu forma emfermiza de escuchar música no es más que una manera más que normal de hacerlo, hasta que seas capaz de aprenderte los acordes, letras, tempos, ritmos, notas… de cada canción de memoria la deberias de escuchar un millón de veces, sino preguntale a los de la filarmónica de berlín, esos si que podrian estar enfermos e incluso les podrian sangrar los oidos de escuchar lo mismo siempre. Quantas veces te ha repetido tu madre, ‘!!!¿niñoo de que quieres el bocadillo de mortadela o de choped?!!!’ desde el balcon de tu casa, eso si que es insano.
      Las herramientas que se encuentran a nuestro alcance lo único que hacen es acelerar nuestras vidas exponencialmente, peró jamás dejaremos de contar con los dedos ni de atarnos los cordones de los zapatos, tanta tecnología al alcance de las manos y continuamos sacandonos los mocos con los dedos.
      La velocidad impera en el universo musical, nuevos grupos, nuevos cantantes, nuevos estilos de musica, pero ‘metalica’ siempre acavara siendo reversionada una y otra vez, eso no es repetir??

  4. Winslow dice:

    ¿Qué tiene de malo escuchar una y otra vez algo que te gusta? Es algo que hago constantemente y no deja de ser curioso que nunca llegues a conocer una canción del todo. Cada reproducción descubres algo diferente y creo que eso hace que sigas enganchado a ella. Aunque sí, dejarla un tiempo en reposo es una experiencia agradable. Cuando la recuperas, vuelves a caer y la desgastas de nuevo, pese a que nunca será lo mismo, en parte porque durante ese tiempo has “conocido” a “otras”. Pero es una sensación agradable!

  5. withor dice:

    Alguien que… gracias por tu aportación y gracias por psicoanalizarme musicalmente sin cobrar un duro jeje. Me parece muy interesante tu reflexión sobre la tecnología.

    Winslow, es cierto que hay canciones que nunca llegas a conocer del todo. Aunque todo depende de lo que escuches. También puede influir mucho el estado de ánimo. No es lo mismo escuchar damien rice estando feliz que triste…

  6. Gonzo dice:

    Kids también, no?

    A mí, como sabes, me gusta más el pica pica… A mansalva, eso sí.
    De hecho estoy en el punto más opuesto del consumismo Withoriano. En ocasiones me sobra con escuchar un par de segundos los puntos marcados por el segundo 5, 50, 100 y 200 (aproximadamente, y si llegan a tener esa duración). Ahí se ve cuándo una canción está chula o no. Salvo en Animal Collective, que es imposible encontrarles una puta estrofa! (prueba con El Guincho, a lo Brothersport)
    Para escuchar discos enteros horas y horas, tenemos toda la vida. Antes de que se muera la música, como los SGAEistas predican, lo probaremos todo, y una vez se muera, volveré a los primeros discos, que me parecerán nuevos.

    • withor dice:

      Pues sí, tu visión es totalmente distinta a la mía, cosa que ya sabíamos jeje. Por eso nunca compartiré tu afán por buscar siempre lo último, aunque lo entiendo, teniendo en cuenta que el estilo en el que te mueves está continuamente en evolución.

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