Tres películas, 2: Cinefagia y perdición

Publicado por VtheWanderer en 16/febrero/2012

El cine, el bueno y el no tan bueno, nos pone matracas. No tanto como para querer follarnos a una película, pero casi. Estando así las cosas, lo único que podíamos hacer es seguir nuestra labor divulgativa y evangélica con el spin-off que usted, fascinante lector, adorada lectora, llevaba meses deseando en su fuero interno.  Ahí van tres películas que reservar para la Segunda Venida de Megaupload.

La elección de V the Wanderer

‘¡JO, QUÉ NOCHE!’

(‘AFTER HOURS’, MARTIN SCORSESE, 1985)

Así, a lo bruto: mi película favorita de Scorsese. Una bomba positrónica que mi madre, hace veinte años, no quiso grabar de La2 porque pensaba que era un partido de hockey nocturno (esos títulos traducidos). Tragué saliva y decepción y esperé a tiempos mejores, hasta que un día encontré un VHS con la grabación en su interior. Cambio de opinión de mi progenitora, capricho al niño y descubrimiento de una película para toda la vida. ¡Ay, si no fuera por nuestras madres!

Es una comedia hosca, de las de pasarlo fatal y no reírse nada. Y lo consigue de maravilla. Arranca turbia, con mucha soledad y tres tazas de muermazo, se pone fea y luego va de la incomodidad al estupor para acabar en la pesadilla humana. ¡Qué putas las pasa Griffin Dune! ¡Qué memorable es el desfile de extraños que le hacen la noche imposible! ¡Qué cojonuda y molesta es la banda sonora de Howard Shore!

De todos los Nueva Yorks que me alimentó el cine en los 80 y 90, el de esta cinta es el que más me cautivó (y es decir mucho). Las calles vacías, habitadas por vidas estrambóticas, únicas, incompletas. A veces hostiles. Hay otros inframundos, pero ya saben, en éste. Cada vez que viajo busco ese lado absurdo y escondido de las ciudades pero (por suerte) nunca me lo encuentro tan de bruces como el sufrido Dune.

La elección de Withor

‘THE MAN FROM NOWHERE’

(‘AJEOSSI‘, LEE JEONG-BEOM, 2010)

“Me parece terrible. Es excesivamente violento, llegando hasta un punto casi animal… con cosas que creo que no harían ni los animales”. Así definía el amigo Alejandro Cao de Benós el cine surcoreano. Y no creo que el razonamiento de Cao de Benós se deba exclusivamente a su falta de empatía con los vecinos del sur. Sin ir más lejos, creo que mis padres pensarían exactamente lo mismo. Y mi padre, para aquellos que no tengan el gusto, comunista, lo que se dice comunista, no es.

Yo discrepo en este aspecto. De hecho, esa atrocidad que otros detestan es mi rasgo favorito del -poco- cine surcoreano que he visto. Ante una de estas películas, uno tiene la sensación de que no hay límites, ni físicos ni especialmente morales. Tampoco éticos. Si acaso, técnicos, que tampoco. Ante esta falta de autocensura uno puede esperarse cualquier cosa. Y eso es lo que motiva: saber que vas a afrontar dos horas de proyección en las que no hay barreras.

Porque aquí se pueden cortar lenguas para purgar los pecados del pasado. Y sacar los ojos a los niños pequeños, qué más da que se queden ciegos de por vida. Y romper una dentadura, poco a poco, diente a diente, con unas tenazas oxidadas que se mueven al ritmo de Vivaldi. Pero no se equivoquen, el verdadero extremismo no es el físico, sino el emocional. Personajes desquiciados, capaces de cualquier acción, por vulgar o macabra que sea; personajes morales y amorales, buenas y malas personas, todos ellos llevados al extremo, todos ellos capaces de protagonizar situaciones que en una película de Hollywood, o incluso europea, ni el más vanguardista de los directores se atrevería a rodar.

En realidad, ‘The man from nowhere’ es un thriller con una historia mil veces vista. Y si se convierte en algo especial, a años luz de los thrillers que semana tras semana llegan a la cartelera, es porque es capaz de producir la sensación de que lo que desfila ante nuestros ojos no lo habíamos visto jamás. Y todo gracias a los pequeños detalles (esa uña que permanece pintada durante todo el film aunque se manche de sangre, ese MP3 que une al protagonista sin nombre y a la niña) y a la valentía narrativa y visual de un cine que nunca ha tenido miedo a ir demasiado lejos.

La elección de CanoGarfunkel

 ’MÁS ALLÁ DE LA VIDA’

(‘HEREAFTER’, CLINT EASTWOOD, 2010)

A aquellos que me conocen mínimamente no les debería extrañar que inicie esta nueva andadura de recomendaciones alabando al tito Clint. Sí sorprenderá más la defensa acérrima que voy a realizar –vaya por delante- de ‘Mas allá de la vida’, una cinta infravalorada, creo, por la inmensa mayoría del público y la crítica. ¿Por qué? Eastwood se convierte en un director rentable para la industria, de masas, a partir de ‘Mystic River’, momento en el que inicia películas de personajes duros, angustiosos e irracionales que se mueven entre el thriller y el drama bélico y un ambiente pesimista y terrenal. Cabe recordar a  la inefable boxeadora Maggie, el cascarrabias exteniente Kowalski o la voluntariosa madre Collins. En cambio, la película que nos atañe sucede en un espacio sobrenatural, con unos personajes cuyos sentimientos son más puros, definidos y melodramáticos.  Eastwood sale de su órbita habitual y el público y parte de la crítica no acaban de enganchar con el argumento, menospreciándolo, incluso, a la categoría de tontería. Me imagino la pregunta del espectador medio tras ver la película: ¿Qué nos quiere decir el abuelillo sobre lo sobrenatural si es todo una farsa, hombre?

Precisamente es el planteamiento del tema uno de sus puntos fuertes, pues el tito Clint no establece un discurso crítico o alabador de ciertas experiencias sobrenaturales, sino que se limita a mostrarlas para que el espectador, poco acostumbrado a este ejercicio, reflexione. A veces, los agujeros negros de las películas están allí para rellenarlos con tu propia imaginación. Se podría argumentar que Eastwood no nos cuenta nada relevante u chocante. Mentira. El modo en que define a los personajes y su arco narrativo, la posición suave y concisa de la cámara y el ritmo y tono de las escenas me parecen una lección magistral. Recordaran uno de los momentos más aterradores del film y de los últimos años, la recreación del tsunami de Sumatra, pero deberían prestar más atención, por ejemplo, al momento en que los dos gemelos esconden la drogadicción de su madre para protegerla de la policía o cuando Matt Damon es ‘obligado’ a contactar con los muertos – ¡qué sufrimiento!-

Se dirá que el desenlace del guión, con el cruce entre los tres personajes, es incoherente y poco creíble. Señores, esto es cine y se pueden imaginar situaciones irreales. Que quieren que les diga, a mí me emocionó este clímax melodramático, pues tanto Damon como Cécile de France pedían a gritos, desde el inicio del film, encontrar a otra alma que les comprendiera. En fin, les podrá gustar o no ‘Mas allá de la vida’, pero creo que es innegable su calidad cinematográfica.

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4 comentarios to “Tres películas, 2: Cinefagia y perdición”

  1. withor dice:

    Pues yo lo siento Cano el Cuarto, pero a mi la película me parece una mierda indigna del maestro. Y estoy convencido de que si en realidad estuviera dirigida por Isabel Coixet -que es lo que parece- en vez de por el tito Clint, esta película jamás hubiera aparecido en esta nueva sección que pronto será clásica.

  2. VtheWanderer dice:

    Pues a mí me gustó mucho ‘Hereafter’, no sé si por los mismos motivos que a Cano: la historia del niño (¡por fin un niño que no da rabia!), la soledad de los personajes, el tsunami, la resolución (sí, me gusta cómo se unen las tres historias aunque sea algo que me acostumbre a dar pereza en el cine), Matt Damon, las “lecturas”, el tsunami y en general que toca un tema que me interesa y que suele ser pasto de Íkers y similares.
    Tampoco soy el más apto para decir nada de Clint Eastwood: me suelen gustar sus pelis pero ‘Mystic River’ o ‘Million Dollar Baby’, pese a la calidad que les veo, no me resultaron memorables.

  3. canogarfunkel dice:

    Adrián! No me vengas con tonterías… hay pelis de Eastwood que no me convencen y las critico, como ‘Medianoche en el jardín del bien y del mal’, ‘Invictos’ o ‘Space Cowboys’, bastante tontería. Además, si Coixet la dirigiera seria imposible que fuese la misma película. I de Coixet mucho cachondeo pero ‘Mi vida sin mí’ me parece una gran peli. Defiende que no te guste, pero no intentes que a mí no me guste!!!

  4. withor dice:

    Si yo respeto cano, es por buscar un poco de polémica… No sé, es la típica película que tengo la sensación que nunca le daré una segunda oportunidad.

    Mystic River también creo que está un poco sobrevalorada. Me da rabia que se la ponga como su obra magna. Mis dos grandes mitos son ‘Sin perdón’ y ‘Gran Torino’

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