Secuestros, revelaciones divinas y monos (y algo de música)

Publicado por VtheWanderer en 21/septiembre/2009

Josmár Flores Pereira le debe mucho a Jesucristo. Después de todo fue él quien (afirma el propio Josmár) le sacó de una turbulenta, larguísima y fallidamente melodramática relación con las drogas. Después de todo fue él quien (de nuevo, afirma el propio Josmár) le bendijo con un “don para cantar y componer”. Así que si Jesucristo, o Dios (o Micaé o Crístofe, yo ya me perdí con tanto alter-ego) viene y le encarga una misioncilla de nada (coge aquí estas latas, súbete a este avión, hazlas pasar por bombas y secuéstralo: nada) lo más normal es que el hombre lo haga, ¿no?

· ¿Quién es? José Marc Flores Pereida

· ¿Qué hace? Telepredicador y músico

· ¿Por qué mola? Por ser una delirante (y dolorosa) muestra de la infracultura

· ¿Desea saber más? Atrévanse a visitar su web o lean más sobre el secuestro

Seguro que muchos de ustedes ya conocen los hechos: el pasado 9 de septiembre (9 del 9 del 09) el pastor, músico y ¿ex?-drogadicto boliviano (pero residente en Oaxaca) Josmár Flores toma un avión de Aeroméxico y, al par de horas de vuelo, se levanta y proclama secuestrar el avión luciendo un cinturón de explosivos. Sólo que no son exactamente bombas: Josmár ha cogido latas de zumo, las ha rellenado con tierra y adornado con lucecitas, para hacerlo todo más creíble. Exige hablar con Felipe Calderón, el presidente mexicano: ha de avisarle de que un gran terremoto está a punto de asolar su país. Así se lo dijo en vía directa el mismo Jesucristo el día anterior. Manda huevos.

El personaje ya era merecedor de atención antes del incidente, no obstante. Su historia personal la pueden oír en su propia web (www.josmarflores.net) contada por él mismo. No lo hagan. El insufrible e interminable archivo de audio contiene un discurso en dos partes lleno de drogas, muertes de amigos y camiones. Todo narrado buscando el asombro y la lágrima, sin éxito. En un momento álgido cuenta que su padre, con el fin de librarle de las drogas, le ató a la cama y le vistió de mujer. Lógico.

130Josmár adora “Asu” libertador, de eso no hay duda.

Tras todos estos lances, Josmár acabó “encontrando a Cristo” y convirtiéndose en pastor evangelista y megalómano. La palabra de Dios se le antojó sosa y decidió musicarla con unos arreglos verbeneros y unas melodías repetitivas y facilonas. Su desbordante creatividad le ha llevado a editar, hasta la fecha, nada menos que cinco álbumes, el relato de su vida (“Un testimonio de fe” se titula) y hasta un Grandes Éxitos. Todo descargable gratuitamente en mp3 desde su web. Ya se lo pagará Dios, supongo.

De su extensa discografía se podrían destacar muchos títulos. “Dósis superior” (sí, así, con ese acento dañando retinas) bucea de nuevo en la peripecia vital de Flores, que él se dedica a exprimir no tanto con ánimo de dar ejemplo sino como intento de convertirse de leyenda. “Ya no está crucificado” sirve de perfecta muestra de otra de las fijaciones del autor: el ataque a las imágenes religiosas. Pero el punto fuerte de la obra del iconoclasta cantautor se encuentra en “Quisiera yo saber”, una loa a las virtudes de los “monos”, animales a los que Flores alaba con versos como “aunque sean feos en apariencia parecen tener más consciencia”. Qué más da si en el camino el boliviano se posiciona a favor del creacionismo si a cambio nos regala un estribillo como este:

“Los monos no se hacen daño ni se matan como los humanos, no roban por tener riqueza ni destruyen la naturaleza. Los monos saben de decencia, aunque nadie les habló de ciencia. Las monas no son liberales, ni los monos son homosexuales.”

Tal vez no sea el mejor tratado de zoología del mundo (recomiendo a Josmár hacer una búsqueda rápida en Google sobre los monos bonobos), pero no negarán que la cosa, cuanto menos, llama la atención. Ríanse cuanto quieran, pero que eso no les distraiga de plantearse qué avatares han llevado a la existencia de un tipo así. A saber: democratización de los medios, religiosidad extrema (extremista), analfabetismo… A veces la subcultura crea un perfil más acertado de la realidad que la cultura exitosa y validada. O lo que es lo mismo: México (y el mundo entero) es tanto José Alfredo Jimenez como Josmár Flores. No olviden que aquí tuvimos a nuestro propio Josmar.

Parece ser que Flores deberá pasar entre tres y veinte años a la sombra por su aventura aérea. Espero que sean incluso más: Flores merece su propio retiro monacal para seguir componiendo.

V the Wanderer

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4 comentarios to “Secuestros, revelaciones divinas y monos (y algo de música)”

  1. withor dice:

    Joder, me he reido un huevazo con este artículo, sobre todo con ese gran estribillo digno de.. de…

    dos pequeñas aportaciones que quería hacer:

    1) Por qué todos los yonkis acaban entragándose a Cristo? Si yo fuera Papa, propondría el reparto gratis de drogas desde la iglesia para conseguir nuevos fieles, ahora que cada vez son menos en el mundo.

    2) El mensaje de Dios a este tipo me ha recordado mucho a una historia de Carlos Santana, que afirmó que su disco ‘Supernatural’, que fue un gran éxito, se lo dictó palabra por palabra (nota por nota ya no lo sé) un ángel enviado por Dios, que se llamaba algo así como Megatrón o Gigatrón (nombre muy molón para ser un ángel). Sólo puedo decir una cosa: como molan las drogas

  2. Ijehmanjak dice:

    Os hago una propuesta de debate barra discusión:

    ¿es un requisito más que aconsejable el dejarse el pelo largo para tener éxito en la música? ya dirés :X

  3. saul perez dice:

    ola que tal solo les pido que tengan fe . y luchen por las cosas buenas, la verdad me proyecto mucho con el cristianismo pero me confunde

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