Está la cosa fatal pero no es culpa nuestra, amada ciudadana, codiciado votante. No se puede gastar en lo que no se tiene porque si no se tiene, no se puede invertir dinero en ello por mucho que el dinero sí se tenga. Pero nosotros sabemos lo que hay que hacer y estamos dispuestos a saber lo que hay que hacer y hasta a estar dispuestos a ello si se da el funesto caso. Tenemos un paquete de medidas y las medidas de nuestros paquetes (no somos Mandingo, pero podemos inyectar confianza). Quien esté libre de mercados que tire la primera piedra, pero que apunte a los que estaban antes: la culpa es de ellos que nos vistieron como putas.
Archivo de ‘Cine & Series’
Tres canciones, 120: La herencia recibida
La amplitud de las viñetas
Hago memoria en el tren y cuento más de una década desde mi último Salón del Cómic. Estas ferias cubrieron un buen pedazo de mi (pre)adolescencia, cuando me aventuraba con Jaime y otros amigos bajo las goteras de la Estación de Francia. Ha llovido desde entonces y ahora el Salón se ha ido a la Fira de Barcelona, donde no hace falta colocar palanganas.
Los barrios bajos de la Marvel
Ahora que la Marvel hace sus propias pelis su inacabable universo está más de moda que nunca. En estos mismos momentos legiones de ejecutivos rebuscan el próximo héroe que llevar a las pantallas, por desconocido que sea. Yo, que gusto del lado chungo y algo cafre de la vida, vuelvo a mirar con cariño un par de las cintas marvelitas menos familiares y me imagino una especie de proyecto Vengadores macarra que nunca llegará a ser.
‘Arzach’ (Jean Giraud ‘Moebius’, 1975-1976)
Un guerrero sobrevuela en silencio un desierto infinito a lomos de un pterodáctilo blanco. ¿No les parece ya una imagen suficientemente atractiva? ¿No es un concepto intrigante? Si aún así necesitan más motivos para acercarse a ‘Arzach’ (o ‘Arzak’ o ’Harzak’ o ‘Harzach’ o ‘Harzack’), del inigualable y recientemente fallecido Jean Giraud, ahí van 10. Déjense convencer, que no cuesta nada.
Tres series, 1: Anteriormente en La Inercia
Si se mete uno en foros, Facebook, Twitter o cualquier antro virtual de modernidad, encontrará el consenso de que toda serie existente es buena y de que cualquier cosa que se pueda numerar por temporada y capítulo es ambrosía de la pura. Esto, amado lector, deseada lectora, no es así. Hay muchas series de mierda: a ojo de buen cubero, el 80% de las que se hacen. Por suerte, aquí está La Inercia para hablarles del otro 20*. (* Mentira. No tenemos criterio, damos por buena mucha basura y a veces lo hacemos de forma consciente).
Europa en un cuarto de hora
Esta la cosa muy mala y la cultura ya escribe su testamento mientras políticos y banqueros se reparten la herencia. Aún así, hay festivales que resisten, como el FEC Festival (Festival Europeo de Cortometrajes) de Cambrils y Reus, que lo hace a base de modestia, realismo (se han fusionado los festivales de ambas localidades y reducido el programa a seis días repartidos en dos semanas) y el apoyo de un ayuntamiento que reduce pero no liquida. Sobrevive, sobre todo, por una oferta de contenido sorprendentemente sólida.
Roman Gubern: ‘El cine ha sido desde su nacimiento un fabricante de fantasmas’
Ha publicado más libros y artículos académicos de los que podríamos nombrar aquí. Es uno de los historiadores de cine y medios de comunicación de más renombre. Fue investigador en el MIT y profesor el University of Southern California. Ha escrito un buen puñado de guiones, llevados a la pantalla por firmas como Vicente Aranda o Antonio Mercero. Es uno de los pioneros en España en investigación sobre cómic o pornografía. Aprovechamos la presencia de este inigualable sabio en el congreso ‘Comunicación y Riesgo’ de la Asociación Española de Investigación en Comunicación, en la URV, para hablar de peligros, fantasmas, miedos, vampiros, sexualidades, el cosmos y lo digital.
¿Quién se queda a ver los Óscars?
Domingo 26 de febrero, 22:07. Hace un sueño tempranero de abuelo pero me dispongo a ver en directo, un año más, la ceremonia de los Óscars. No menosprecio el reto: aguantar solo y sin Red Bulls un ladrillo de tres horas que acabará al despuntar el día. La gala no me apetece mucho pero hay ganas de cubrirla aquí en directo, y la cita con estos premios tiene algo de tradición amable.











