Esta semana hemos decorado las oficinas de La Inercia con bolas brillantes y guirnaldas varias, cantado villancicos, enviado postales cursilonas a nuestros seres queridos y aprendido el verdadero significado de la Navidad. Hoy, 23 de diciembre del nuevo calendario mariano (ese que no tiene puentes), estamos listos para desearles unas preciosas y felices fiestas. A casi todos ustedes.
Archivo de ‘Música’
Tres canciones, 99: Mantecao de hormigón
Emilio Alonso (II): ‘Lo único absolutamente original de los ochenta fueron Golpes Bajos’
Continuamos con la segunda parte de la entrevista a Emilio Alonso, autor del libro ‘Vigo a 80 revolucións por minuto’ (Xerais 2011). Después de dejarnos en vilo con las peripecias de los magníficos miembros de la movida madrileña tras su visita lúdico-sangrante a Vigo en 1986, Alonso comete ahora la osadía de analizar el formato de su obra, la evolución de los grupos y el papel de los medios de comunicación. Asimismo, empieza una búsqueda desesperada del camino de la transgresión y la innovación musicales…
Emilio Alonso (I): ‘Los ‘figurantes’ de la movida viguesa lucían con orgullo la etiqueta de postmoderno’
Centenares de documentales y reportajes habrán visto ustedes sobre la mitificada movida madrileña. ¿Pero que pasa con aquel movimiento también denominado con éste pseudoconcepto de los ochenta, sucedido en Vigo? Una ciudad de ‘provincias’ que se catapultó a la escena nacional de la cultura más transgresora durante esos años, gracias al empuje de unos doscientos soldados espartanos que aguantaron con esfuerzo y envite el tirón que aún producía la musica de autor y de lucha social, promocionando unas letras que hablaban de tetas cancerígenas y zorras.
Tres canciones, 98: Algo habrá que poner aquí
La Inercia se va de cena de empresa. Cano el Cuarto pide jocosamente un aumento de sueldo, Raúl le devuelve una mirada gélida y asesina (“el lunes a primera hora en mi despacho”), Adrián se emborracha a gintonics y arrima cebolleta a la secretaria, V hace lo propio a whiskazos y se adueña de un karaoke decadente. Mientras tanto el millón de monos se pone las botas a gambas y critica la ajustada cesta de Navidad. Hasta el lugar más fascinante del mundo tiene cubículos y fotocopiadoras, amigos.
Pae y su desastre
Me insiste Pae, a través de Facebook, en que vaya a su concierto, tentándome con la letra de un cover-atentado a Nirvana. Un lunes por la noche, con todo el frío y las ganas de no moverse de casa, pero Raúl, Cano y yo caemos en la llamada (la más opuesta posible, por otro lado, a la de una sirena). La leyenda de Pae circula por los círculos más iniciados de la ciudad como un secreto compartido y no nos podemos resistir. Anticipamos un acto único, de proporciones épicas, y me llevo la cámara para dejar testimonio.
Marcos ‘Pae’ Rodríguez: ‘He intentado ser cantautor serio pero me resulta imposible’
Marcos Rodríguez, “el Pae”, es un desastre. Se olvida de la letra o se salta los acordes, interrumpe las canciones para pegar un trago de calimocho o se pone a hablar durante diez minutos olvidando que está en un concierto. Por eso, precisamente, le queremos. Por eso es uno de los personajes imprescindibles de Tarragona. Nos colamos en un concierto de este cantautor flamenco-punk-heavy-nosequemás y responsable del veterano programa ‘Mi rollo es el rock’ (Radio St. Pere i St. Pau) y le tiramos de la lengua.
Tres canciones, 97: Course-Navette
¿Qué, nos hemos hecho ricos ya con el chiringuito éste? ¿¿No?? Pues a recomendar otras tres canciones, a ver si esta vez hay suerte.
La primera Novena
Un buen día me da por pensar que aún no he visto un concierto sinfónico, yo, que sé decir Ligeti, Gorecki, Satie, Mahler o Rachmaninov. Sé que en la ciudad, en el Palau de Congresos, cae alguno de vez en cuando, así que se lo pregunto a Google y salta la sorpresa: se acerca un programa con ‘Carmina Burana’ y la Novena de Beethoven, ¡mi composición fetiche!











