Cuenta Cide Hamete Ben-Engeli, autor arábigo y manchego, en esta gravísima, altisonante, mínima, dulce e imaginada historia, que después que entre el famoso Don Cosano y Cano el Cuarto su escudero pasaron aquellas razones que en fin del capítulo veintiuno quedan referidas, que Don Cosano alzó los ojos y vio que por el camino que llevaban venían hasta tres buenas cántigas que desfacieron sus pesares y pusieron en sus corazones la alegría mesma.
Todos somos Schettino
Ahora todos se ríen de él. Le señalan con el dedo cuando camina por la calle. Y todos le gritan que es un capitán cobarde, para volver a soltar una grotesca carcajada. No se dan cuenta, todos ellos, de su contradicción. No son capaces de entender que burlándose del Capitán Schettino, los italianos se mofan de ellos mismos, de su cultura, de un modo de vida. Dicen que las sociedades tienen los políticos que se merecen. Estoy de acuerdo. Y añado un órdago: también tienen los ídolos que se merecen, por mucho que nos empeñemos en creernos mejores que ellos, mientras miramos hacia otro lado.
Capítulo vigésimoprimero: Que trata de la alta aventura y rica ganacia radiofónica, con otras cosas sucedidas a nuestros invencibles caballeros
En esto dio la hora quince del día martes, y quisiera Cano el Cuarto que entraran en la cámara de mester de radiofonía; más habíales cobrado tal aborrecimiento Don Cosano por la pasada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro. Y así, torciendo el camino a la derecha mano, dieron en otro estudio como el que pisaran las semanas antes. Y así, del mismo modo y por los mismos pasos que esto he contado, se hicieron otros noventa minutos de bonito show radiofónico.
Roman Gubern: ‘El cine ha sido desde su nacimiento un fabricante de fantasmas’
Ha publicado más libros y artículos académicos de los que podríamos nombrar aquí. Es uno de los historiadores de cine y medios de comunicación de más renombre. Fue investigador en el MIT y profesor el University of Southern California. Ha escrito un buen puñado de guiones, llevados a la pantalla por firmas como Vicente Aranda o Antonio Mercero. Es uno de los pioneros en España en investigación sobre cómic o pornografía. Aprovechamos la presencia de este inigualable sabio en el congreso ‘Comunicación y Riesgo’ de la Asociación Española de Investigación en Comunicación, en la URV, para hablar de peligros, fantasmas, miedos, vampiros, sexualidades, el cosmos y lo digital.
Tres canciones, 109: Días normales o días bisiestos
Los astrólogos de la corte vaticinan que recomendarles tres temas buenos sería un buen augurio. Que no nos vean los cielos ignorar sus designios.
La Alcarria y los viajeros
Don Camilo, o CJC, o Cela: le escribo esto recién llegado de la Alcarria, ese lugar que usted tan bien se pateó y que con tanto belleza convirtió en letras. He improvisado un viaje fugaz con R., redactor de esta web desde la que me dirijo a usted, siguiendo los pasos que trazó en sus libros hace ya 75 y 25 años. Y lo hemos hecho porque, en parte, como dice Rebecca Solnit en su ‘Historia del caminar’, recorrer un camino es desvelar la historia de los que lo han recorrido antes.
Capítulo 20: Impacto FM
Escuchen estos impactantes sonidos en los que se repasan la carrera musical de Almodóvar, la canción oculta de Totaka, los tatuajes de pelo, los Óscars con David Serra, las críticas más aberrantes e incomprensibles, el poder curativo del fado, los cables de Wikileaks, las gamberradas de Sacha Baron Cohen y, en general, el lado más animal de la vida. Afortunadamente, nadie resultó herido.
¿Quién se queda a ver los Óscars?
Domingo 26 de febrero, 22:07. Hace un sueño tempranero de abuelo pero me dispongo a ver en directo, un año más, la ceremonia de los Óscars. No menosprecio el reto: aguantar solo y sin Red Bulls un ladrillo de tres horas que acabará al despuntar el día. La gala no me apetece mucho pero hay ganas de cubrirla aquí en directo, y la cita con estos premios tiene algo de tradición amable.











