Aries: es un buen momento para escuchar buena música y a veces la tenemos más cerca de lo que creemos. Tauro: aparecerán en tu vida tres canciones que cambiarán tu estado sentimental. Leo: La Inercia te sorprenderá con buenas tonadas, bonitos shows radiofónicos y textos más que correctos. Orion: no sigas insistiendo, tu signo no existe, pero puedes escuchar estos tres bonitos temazos de todos modos.
Archivo de ‘Videojuegos’
Tres canciones, 166: ¿Ha leído usted a Tritemio?
Tres canciones, 162: Necesidad de dolo directo
Una semana más, y cumpliendo nuestro compromiso con la música de bien, les dejamos aquí tres canciones para que las retuiteen, las compartan, las marquen como favoritas, le den al me gusta o, mejor aún, las escuchen y disfruten.
Tres canciones, 156: Concierto para borborigmo y trompeta en do menor
La Inercia es una web testada clínicamente con coenzima Q10, bifidus activos, ácido graso Omega3, isoflavonas nosequé y nosecuánto, PH neutro y mogollón de calcio. Todo batido y agitado y enchufado en vena en dosis de tres temazos semanales. ¿A que ya se sienten más sanos, jóvenes y exitosos?
Tres canciones, 147: Macrofestival de la democracia
La Inercia, con sus 3 ideólogos, su Cano el Cuarto, sus socios de coalición, su millón de monos y sus voces amigas, se presenta al completo a las elecciones de este domingo. Aunque ni siquiera existamos como partido. Por si acaso, ya hemos reservado el Palau Sant Jordi para celebrar nuestra aplastante derrota y el comienzo de la inerciocracia absoluta. Vayan calentando sus oídos y preparándose para cuatro años de buena música, impuestos imposibles y esclavitud simpática (pero, ey, buena música).
Especial 3 años: La Inercia vs. Alex Kidd 5
Es el tercer aniversario de esta santa cosa inercia y Raúl y V se reúnen para conmemorarlo. Juegan a la Play 3 (emulando a la MegaDrive), beben gazpacho, bailan, hacen autobombo y expanden horizontes metiéndole mano a ‘Alex Kidd in the Enchanted Castle’. Una cosa lleva a la otra y la celebración del aniversario acabará en un intento por resolver la gran incógnita: ¿quién fue la legítima mascota de la época dorada de Sega?
Celebrando el videojuego
Crecí (crecimos) viendo fotos en “la Hobby” de enormes espacios repletos de consolas, de jugadores expectantes ante las obras que estaban por venir y las máquinas que marcarían nuestro futuro. Eran lugares lejanos donde nuestra afición subterránea se convertía en celebración, santuarios de aquel lenguaje que (aún no lo sabíamos) nos hacía adelantarnos al cambio de siglo. Las ferias de videojuegos adquirían en nuestra infancia un carácter mítico; ahora tenemos una, como quien dice, en casa.
Tres canciones, 120: La herencia recibida
Está la cosa fatal pero no es culpa nuestra, amada ciudadana, codiciado votante. No se puede gastar en lo que no se tiene porque si no se tiene, no se puede invertir dinero en ello por mucho que el dinero sí se tenga. Pero nosotros sabemos lo que hay que hacer y estamos dispuestos a saber lo que hay que hacer y hasta a estar dispuestos a ello si se da el funesto caso. Tenemos un paquete de medidas y las medidas de nuestros paquetes (no somos Mandingo, pero podemos inyectar confianza). Quien esté libre de mercados que tire la primera piedra, pero que apunte a los que estaban antes: la culpa es de ellos que nos vistieron como putas.
‘Arzach’ (Jean Giraud ‘Moebius’, 1975-1976)
Un guerrero sobrevuela en silencio un desierto infinito a lomos de un pterodáctilo blanco. ¿No les parece ya una imagen suficientemente atractiva? ¿No es un concepto intrigante? Si aún así necesitan más motivos para acercarse a ‘Arzach’ (o ‘Arzak’ o ’Harzak’ o ‘Harzach’ o ‘Harzack’), del inigualable y recientemente fallecido Jean Giraud, ahí van 10. Déjense convencer, que no cuesta nada.











